El ácido azelaico es un ingrediente-activo de skincare, con múltiples beneficios en diversas enfermedades cutáneas como acné, rosácea y dermatitis seborreica.
Lo puedes encontrar en diversas concentraciones, cada una destinada a diferentes tratamientos:
El origen del ácido azelaico es natural, lo produce un hongo llamado Pityrosporum ovale que puede encontrarse en las harinas (es gluten-free el ingrediente, no hay problema para los que somos celiacos).
Son múltiples los beneficios para la piel, y para el acné en concreto:
Su principal ventaja frente a los ácidos retinoico y peróxido de benzoilo es que causa menos irritación, es mejor tolerado por las pieles sensibles y tiene menos efectos secundarios.
Son pocas las desventajas del ácido azelaico, pero si tenemos que enumerar algunas:
El ácido azelaico es un ingrediente que debe usarse a diario, ya sea mañana y/o noche. Aunque al principio puedas notas un poco irritada la piel, es realmente un tratamiento muy gentil que puede (y debe usarse diariamente).
Lo ideal es que comiences poco a poco, que tu piel se vaya adaptando. Esto quiere decir que no lo uses todos los días la primera semana, puede ser una buena opción comenzar con días alternos, una vez al día.
Y conforme tu piel se adapte, conseguir usarlo todos los días, al menos una vez al día.
Si tu piel es muy sensible y no toleras bien peróxido de benzoilo y retinoides, podrías probar con este único tratamiento, hacer que tu piel se adapte a él y llegar a usarlo todos los días, mañana y noche. El ácido azelaico es la alternativa suave a los tratamientos del acné.
Solo necesitas la cantidad de producto de un guisante, es decir, poquito. Y se usa en TODO el rostro (evitando zonas sensibles como contorno de ojos), no es un tratamiento exclusivo para el granito, ya que esté ingrediente funciona para todo el rostro para tratar el acné y prevenirlo. Si lo usas como tratamiento localizado, no vas a beneficiarte de él ni mejorar el acné.
Una buena idea si tu piel es sensible sería comenzar construyendo la tolerancia de tu piel con los porcentajes: primero usar y adaptar tu piel al azelaico 10%, pasarte después al 15%, y si necesitas más potencia, al 20% finalmente.
No simpre debe ser así, ya que si tu acné es moderado es muy probable que el dermatólogo te mande directamente el ácido azelaico al 15-20%. En este caso, ve adaptando poco a poco tu piel como te he mencionado, así reduces los pocos efectos secundarios que tiene.
¡Aquí te voy a dejar unas recomendaciones geniales de ácidos azelaico en distintas concentraciones!
Es ideal para rosácea y si tienes un acné leve. Fue el primero que probé, y a pesar de la purga inicial, todo fue genial, ¡me ayudó muchísimo y fue el perfecto para ir habituando a mi piel sensible!
Aquí te dejo el enlace al producto.
Este es más para tratar acné leve y moderado. Obviamente, seguro para pieles sensibles, y el plus que tiene, además de ser al 15%, es que su textura es la de un serum lechoso, es decir, liquido, no en crema. Y eso resulta muy agradable de aplicar.
Por supuesto, me encanta y funciona genial. Aquí tienes el enlace (sólo puede comprarse en su web oficial, no tienen punto de venta físico).
Está crema es más potente, dirigido tanto a rosácea como acné moderado. Su textura es de crema, pero me parece ligera, no es pesada (he probado otros azelaicos al 15% que tienen una textura más densa) y me resulta agradable, no creo que su textura sea un inconveniente.
Lo puedes comprar aquí.
Para comprobar los comedogénicos de tus productos, cuentas con ComedoCHECK, que te ayudará a una correcta interpretación basada en los estudios y artículos de químicos cosméticos.
Y si quieres saber qué tipo de exfoliantes puedes usar para tu piel, aquí te dejo mi último post.
With love,
Claire.