Mascarilla facial hidratante formulada con miel y extracto de propóleo, que ayudan a controlar el exceso de sebo y refuerzan la barreara protectora de la piel. Contiene extracto de girasol que aporta hidratación y ayuda a combatir el envejecimiento, dejando la piel suave y radiante. Es ideal para pieles grasas y sensibles por sus propiedades antinflamatorias. La miel proporciona una extrema hidratación gracias a sus vitaminas y minerales que ayudan a mantener la piel humectada todo día previniendo las líneas de expresión y arrugas. El polen tonifica y reafirma la piel, retrasando el envejecimiento celular y estimulando su regeneración.